7.21.2007

bachaterátana

Sin duda es señal de una pobrísima aculturación el que suSpace esté poblado de bachateras y reggaetoneras; ufff (a ritmo de bachata), cuesta subir parriba después de la florecita roquera.

3.28.2007

roces suburbanos

Sonaba Patricia Manterola y algo de cuarenta grados de temperatura, con ese movimiento eres una tortura, y yo asociaba esa canción con un mundial de fútbol, pero no recordaba qué año era ni dónde estaba yo. Recordaba el video musical como frívolo pero sexy, como todo lo latino al pasar por el departamento de marketing se vuelve sexy. Con días asediada por deseos vagos, fantasías ajenas y propias y ganas de exhibirme al sol, era fácil transportarme a ese mundo de video musical con sus traseros perfectos y abdómenes de celuloide desbordando los gustos exquisitos por los que encauzo mi vida diaria.
Corría en la penumbre miamense, al lado de una calle poco transitada. Más bien caminaba, pues ya había terminado la parte más fuerte de mi rutina en el campo de golf, bajo una caída de sol espectacular. Del otro lado de la calle pasó una joven esbelta. Iba muy erguida y llevaba un terrier blanco de paseo. Vestía de jeans y blusa blanca sin mangas, y llevaba una bufanda de seda negra con lunares blancos que, muy ajustada al cuello, le daba aspecto de aeromoza en una tarjeta postal de los cincuentas. Tomé nota del look, simpático y elegante para Miami.
Para mi ritual de culto al cuerpo me motiva la idea de una fiesta movidísima, asi que caminaba a prisa, dejándome llevar por los pulsos ruidosos de mi iPod, imaginándome al galán apetitoso que me apretaba con sus movimientos y era una tortura cuando noté, un poco adelante en mi camino y a mi izquierda, a un espécimen bastante formidable del género masculino.
Tenía los hombros anchos y los brazos musculosos, el torso realzado por el color muy blanco de su piel y de su camiseta deportiva, también blanca y sin mangas, que despuntaba en la sombra de esa hora. Estaba de pié en lo que sería su patio (que en la Florida suburbana viene a ser la franja de césped que divide casa de calle), supongo que viendo gente pasar, igual que yo. Lo separaba de la acera una cerca no muy alta, de barras negras. No vi su cara, pero algo en su figura me recordó al hermano menor de una amiga que muchos, muchos años después de haber sido mi compañero en el colegio me confesó, en un bar en Managua donde me lo encontré de casualidad, que siempre había sido admirador mío. En el colegio me había parecido mucho menor que yo, pero creo que siempre tuve la curiosidad de besarlo y hoy no recuerdo si esa noche (en la que ya no éramos ni chiquillos ni compañeros) lo besé o no.
Seguía la Pati con que el ritmo no pare, no pare, no, y yo mentalmente me frotaba contra el cuerpazo de mi compañero de baile imaginario, cuando pasé al lado del hombre del patio y noté su postura, parado a medio perfil y moviendo su brazo rígido como un hombre. Y la naturalidad con que pensé que hacía algo de hombres me hizo echarle otro vistazo, de arriba a abajo esta vez, porque ahí supe (al ver su expresión compungida de gusto) lo que pasaba con el movimiento rítmico de ese brazo y por primera vez, de las muchas que he pillado a un masturbador público, entendí a tiempo de tener la delirante revelación de que si yo quería, podía convertir su violación en un juego a mi favor; de que, si yo quería, podia elegir ser partícipe. Pero todo pasó en cuestión de segundos y el ritmo de mi marcha no paró y cuando entendí todo, él ya estaba a mis espaldas, ya estremecido, quizás; perdido para siempre en una tarde de un día laboral cualquiera que moría. Debí haber detenido mi marcha un segundo o echarme un milímetro hacia atrás cuando entendí, no sé; en todo caso, quise haberme detenido un poco y admirarlo.
Sí, admirarlo: verlo una vez más, detenidamente, un segundo más y con malicia. Liberarlo con el fácil don de la mirada. ¿Qué me costaba? Liberarme con lo que hubiese aprendido yo al ver. Me invadió una ola de complicidad seguida de un miedo indecible. Empecé a correr. Pero sabía que no me iba a seguir. Que su placer consiste, justamente, en esperar. A media cuadra, una señora paseaba con un terrier blanco y una niña balbuceante de vestidito rojo.

3.10.2007

bote de especias

el cosquilleo en la punta de la lengua
la horchata de los tacos lupita
un día al menos parcialmente soleado
los amigos que escriben y me leen
la salita para tomar té donde no entro para no imaginarte
mi cuerpo sano
guantes para correr
viejos amantes de quien tener celitos todavía
mamá que sigue viva, con su capa y sus faldas
la bossanova
el escote que pienso exhibir en el verano
el té caliente esperándome en casa
el cancionero de un amor que nace
y tal vez duerme o se muere sin aviso
mi deseo que siempre se renueva
capoeira y salvador de bahía en el futuro
el sol caliente que me besa las piernas
seis pares de zapatos con el zapatero
la cancion con que te pienso y ya olvidaste
mi cartero cara de buena gente en otra esquina
el círculo de fuego del ombligo
correr en un lugar llamado el río místico
gracias por las delicias de estar viva

2.04.2007

anticlímax (medusa)

inesperada ventanilla del tiempo

trajo el perfume perdido de tu piel

yo a vos te quiero porque sí

(lo sé)

¿qué se siente saberlo?

(responsabilidad)

(me mirás muy ... intensamente)

quiero mirar

(no me mires así)

pero miré.

sólo alcancé a escuchar

un derrumbe de sal.

todo natural, medusa.


2.02.2007

hormiguita

Todos tenemos un jardín de consuelo. El mío es una casa grande, casa de grandes ventanales, casa tibia, casa arreglada, casa limpia, casa. La casa de mi madre casi huérfana rodando de la casa de un tío a la casa de otro, a la casa del cura, a la casa donde iba a ser sirvienta, a la casa prestada de mi padre. La casa de mi abuela errante, mi abuela perdida en una vida que el destino le había negado y ella igual se robó queriéndose tragar los calendarios, la casa de mi abuela que dejó a mi madre huérfana y a sus otros cinco hijos huérfanos mientras ella se daba otro chance, otro chance en otra casa con otro hombre en otro país. La casa que mi abuela no halló, pobre vieja demente rodando abandonada aún hoy.
La casa que ellas anhelaban en su alma y que estuvo siempre vacía y sin color: esa casa es la casa que yo amueblo y revisto de mi amor todos los días, la casa donde vivo no importa donde viva, la casa de mi escasa cocina, de la risa de niñas adoradas que yo aguardo, casita de mis sueños revueltos con mis faltas, casita de mis pequeños logros y mis grandes anhelos. Ese es mi jardín de consuelo.

1.31.2007

stupid cheese

Uno se defiende como puede. Después de algunos días de estar intensamente acompañada, me encontraba en batalla a muerte con mi soledad, tirada en el sofá leyendo ... Maxim.
¿Cómo acabo yo leyendo revistas para hombres? Talvez porque después de todo, es cuestión de hombres – quiero decir, la soledad: porque está la variedad de uno (la soledad llena de uno), y está la otra soledad, la de él (la soledad vacía de él). Tiene que haber algún lugar para decir que la primera variedad y yo nos llevamos muy bien (bueno, mejor que antes) y admitir que realmente es especial, la compañía de un hombre. “Él” no te acompaña igual que tus amigos, ni tus padres, ni tus hermanas, ni que tu trabajo ni tu perro ni el pastel de manzana ni el pescadito que no pudiste comprar aquel domingo inhumanamente frío.
Y así, pensando sin querer en “él”, me encuentro con el artículo “Maxim’s 50 Lamest Things of All Time” y lo encuentro (a él) en los siguientes items (con su correspondiente comentario sarcástico).
  • #50 Dogs in handbags. Wasn’t picking up their shit enough? If you need a pet you can carry everywhere, check out internal parasites.
  • #44 Men in helmets. Playing for the Packers? Jumping your bike over the Snake River? If not, let the wind whip through your frickin’ hair already.
  • #34 Pepper Jack. Stupid cheese!
  • #33 Dolphin swimmers. When these so-called second-smartest mammals evolve to the point that they can come up on the land, then we’ll hang with them. (It’s our turf or nothing, pseudo-fish).
  • # 15 Dream catchers. For people brave enough not to run into Mommy’s room when they have a nightmare but scared enough to require an eBay “Native American artifact” before they can sleep.
  • # 1 Mandals [Birkenstocks worn with socks]. Another crime against humanity courtesy of the Germans.
Y he de decir, con todo respeto, que he compartido épocas de mi vida con some lame motherfuckers! Hay que reírse, porque (seriamente) no importa lo especial que cada uno fue en su presencia: en su ausencia todos son iguales. Por eso vamos a llamarlo Equis; darle nombre de una vez, ya que tanto lo pienso.
Y en defensa de Equis (que no se puede defender porque no está), he de decir que sí, hay algo tonto en lo del perro en bolso, pero fui yo la que insistió. Y no fue idea mía ni de Equis, pero sí me gustó nadar con los delfines.
De lo demás, me lavo las manos. De hecho, voy a escribirle a Maxim con unas cositas más. ¿El osito de cuando era bebé ... todavía en la cama? ¿Jeans con la camisa por dentro, correa de vestir (de cuero) y ... zapatos tenis blancos? (Odio ese fucking look.) ¿Pelo largo después de los 30 años? Ese mínimo gesto efeminado con el cual critica a fulano efeminado. Y pasar felizmente por la vida creyéndose (como orgullosamente dice el anuncio de José Cuervo en Maxim) “expert appraiser of the female form” cuando él (Equis) tiene barriga, o piernitas de pollo, o usa ropa interior de abuelo, o usa una talla más grande de la debida o ... you name it.
Y más. Qué hay peor que la microfalda que la exnovia olvidó en casa en su última “visita” y que se supone que yo no veo (pero está ahí en el fondo del closet). El libro de recetas que otra dejó en la cocina, con la dedicatoria en letra cursiva por el día de San Valentín. Las tazas que no combinan: logotipos de equipos deportivos, de conferencias, de estampas de souvenir de cualquier ciudad, sin olvidar la taza con forma de bota navideña. Los discos de vinyl de artistas totalmente olvidables. Las horribles bufandas tejidas por Mamá. Las malditas heridas que dejó la ex (cualquiera que haya sido) y por la cual Equis – un hombre perfectamente (o, como este catálogo bien ilustra, imperfectamente) adorable – no cree más en el amor y por el cual hoy me encuentro escribiendo esta noche. Thanks. (Ya viene la carta para ella, bruja matailusiones).
Todo ese basural de estupideces y recuerdos que los otros arrastran, como yo a ellos.
Yo que últimamente estoy pensando en la vida de las cosas – y voy a escribir menos de mí y más de ellas – hoy me encuentro pensando en las cosas de otros y en cómo, talvez, los otros son (de alguna forma), cosas.

1.16.2007

fluff

Es cierto que a veces una rosa es una rosa es una rosa. Hace algún tiempo imaginé que la habitación de mis sueños debía recordarme el aire, debía ser un espacio en el cual olvidarme de todo lo que me ata a la tierra, donde poder soñar, descansar, levitar si mis sueños me llevaran a ello. Pensaba en plumas, en la espuma del mar, en dientes de león (dandelions) dispersos por el aire. En sauces blancos, que en inglés tienen un nombre más hermoso: pussywillows; árboles tristes con ramas que parecen patitas de gatos blancos y mimosos, relamiéndose. El invierno pasado encontré un pussywillow en miniatura y esa divinura botánica inundó de paz mi habitación con sus brotes-patitas blancas y me regaló, más o menos en marzo, una sorprendente primavera. Fotografié sus flores-nubes lo mejor que pude. Me extendí contemplando su suave destemplar. Cambió la estación, y tuve que despedirlo en una casa que se tragó el pasado. Solo que hoy iba por el supermercado, ávida como la proverbial hormiga llenando de víveres la carretilla, cuando me di la vuelta y lo vi. Sin más significado ni más filosofía: qué alivio sentí, qué suerte tuve. Está de vuelta en casa.

1.05.2007

gratitud 2007

La delicia y el perfume de mi vida

es el perfume de esas horas

en que encontré y retuve el placer

tal como lo deseaba.

La delicia y el perfume de mi vida,

para mí, que odié

los goces y los amores rutinarios.

—Konstantino Kavafis (Voluptuosidad, 1918)

12.16.2006

first things first

I.
Id been meaning to catch up with Blondie for months. We finally met at the train station to go downtown for drinks. There was lint on her coat and her eyes were puffy. Her cheeks were pale against her hot pink satin scarf. But she wore a black knit cap that made her look like a 1920s movie star. Walking through the ramp, our train about to depart, I dont feel like rushing:
—We don’t need to run to catch this train, do we?
—Nah, there will be another one in a minute.
—Exactly. No need to run in heels and break an ankle, anyway.
—Oh my God. Or break a heel!
(And that’s un tacón, no un talón.)
Amen to that.

II.
Two rose petal martinis later, at the train station again. Blondie says, you must have a lot of shoes. I say, I do. But I think Ive managed to ruin my feet in the last year. Ive never walked as much in heels as I have over the last year. I was really proud of myself. And my ex used to love it. But now I cant get comfortable in any kind of shoe! Then, sadly: And I do love shoes. Blondie says: Lately I prefer to wear sneakers, to be honest (she giggles). My grandfather was a podiatrist. He always said, wear comfortable shoes.

III.
Birchside Street is pleasantly dark and residential, quiet except for the click-click-click-click of my steps. I walk slow and steady and ponder the fact that I never feel unsafe in my neighborhood. (My first womens studies prof used to call high heels victim shoes.) My feet hurt, yet I have the uncanny conviction that I can blaze if I had to.
Alone in my bed, I ask myself two questions. Will I really have to buckle down and wear Naturalizers one day? (The horror! How soon?)
And, Who ever heard of a podiatrist who was fabulous, anyway?
Cuddled up in my bed with my life in control, I rub my throbbing sore feet together and still feel invincible. And tall. And Im pretty sure it has nothing to do with the shoes.
Maybe its all attitude.

12.06.2006

regresa mi hombre favorito a mi cama

Señor, las tristezas no se hicieron para las bestias, sino para los hombres, pero si los hombres las sienten demasiado, se vuelven bestias: vuestra merced se reporte, y vuelva en sí, y coja las riendas a Rocinante, y avive y despierte, y muestre aquella gallardía que conviene que tengan los caballeros andantes. ¿Qué diablos es esto? ¿Qué descaecimiento es éste? ¿Estamos aquí o en Francia? Mas que se lleve Satanás a cuantas Dulcineas hay en el mundo, pues vale más la salud de un solo caballero andante que todos los encantos y transformaciones de la tierra. (Sancho a Don Quijote en la Segunda Parte, Capitulo XI).

12.03.2006

drink

it was cold in the kitchen
and the light was low
as winter wrapped around
chicago

11.01.2006

10.31.2006

por-que-es-to-tal

Confieso, confieso, que hace poco más de un mes recibí un comentario muy grosero. Decía así: Llegué a esta mierda por accidente y la verdad es que sólo tonterías es tu vida.
¡Escándalo! ¿Quién habrá sido el infeliz anónimo? Recordé haberle hablado de este blog a un morenazo puertorriqueño que conocí regresando de Perú, un papi-promotor-musical con unos ojos preciosos y una labiaaaaa, que me dejó con gran inquietud por las alturas (y no las de Macchu Picchu), pero que aparte de mandarme un text message galante al llegar a los EU, desapareció del mapa.
Uy, pensé, basta de darle a leer mi diario íntimo a desconocidos (claro, porque usted, querido lector, es de la casa). Luego no se sabe quién mete las narices aquí. Yo queriendo pasar por alto, por supuesto, que (por admisión propia), fulano llegó aquí por azar, o como lo dijo más estrepitosamente, by accident.
Traté de ignorar la mala onda y sin embargo seguí dialogando con él. Pero no, quería decirle al grosero ciberlector – aparte de mentarle la madre – no entendés, también escribo en frida, y realmente soy una melancólica total, soy profunda y este blog, pues, pues es un paseo en el parque para mí, un poco de aire fresco ... O si no, de pronto quería decirle: ¿Ah, sí? Pues qué bien que mi vida te parezca una tontería, ¡esa es la idea!
Días después un amigo opinó que se transpira melancolía en estas páginas, y otro por ahí me habló del despecho (palabrota). Y hoy, hoy noto que hace más de un mes que Lola estaba calladita. ¿Será que la vida se me puso heavy, será que he perdido el sentido del humor, será...?
Nada. Lo que hay es lo que es, y lo que hay, querido lector, es lo siguiente. Te conocí en un bazar un sábado al mediodía y al que no le guste: no con-tro-les, no con-tro-les, no con-tro-les, no con-tro-les. Porque en estos días llega el otoño revolviendo nostalgias y lo que me provoca es escuchar a Flans, enamorarme de un fan que corre-corre-corre por el boulevard y que todo lo malo me resbale y se lo lleve el viento. He dicho.


10.30.2006

reina

Estoy seguro que si vas a Argentina y te ve un cordobés, te hace una cumbia.

9.20.2006

buena fortuna

to sit all alone on the grass

having lemony chicken

in the blazing sunshine

with a friend’s umbrella in my bag

(on a day where rain was in the forecast)

falling asleep all curled up on the grass

quiet but for the little ants

crawling on my toasty brown arms

(at the park where my heart was last broken)


9.07.2006

la santa cachona

Anoche T. y yo platicamos de nuestros nombres y sus significados. Hoy el desgraciado me informa por email:

¿Sabías que Santa Fabiola es la patrona de las viudas, los matrimonios difíciles, los divorciados y las víctimas de abuso, adulterio y traición amorosa?

¡Pues qué bonito! Pero asi, a mí que no me canonicen, porfa.

9.06.2006

la palabra precisa

Southern Decadence? What kind of festival is it?

Well, who would use a name like that?

A bunch of rednecks?

Rednecks don’t use the word decadence.

Ohmygod. A bunch of fags.

Exactly. It’s gonna be a blast.

9.05.2006

una tarde cualquiera

la ambigüedad
es muy poética
y la poesía acecha
se te mete entre las sábanas cuando menos lo piensas
y en la piel ni hablar
yo decidí que soy un concierto feliz de contrarios (paradoja)
y eso sin ambiguedad: com certeza
¿qué tal? y tengo certeza de muy poco...

ah, ¡es que hay un manual!

La revista brasileña Sexy, “la que entiende la cabeza de los hombres” ofrece un iluminador artículo llamado “Hora de la revancha: La cruel cartilla para vengarse de la ex.” Sí, porque “perdonar, dar la otra mejilla, olvidar ... eso es cosa de santos o maricas”, según dice aquí.
Porfa no me pregunten por qué estoy leyendo esta porquería de revista, sólo les cuento que ahora todo el comportamiento del Infeliz me parece elemental, mi querido Watson, y solo me queda cagarme de la risa y transcribir la guia para que ni a mí ni a mis chicas, nos agarren desprevenidas en un futuro (y se me ocurre que una amiga mía bien puede usar la guía a su favor):
1. Continúe siendo amigo de los amigos de ella. Trátelos bien, hágase la víctima, invítelos a salir. Así será más fácil que sus nuevas travesuras lleguen a oídos de ella.
2. No demore en buscar una nueva aventura. Nada más doloroso para su ex que enterarse que usted no quedó abatido con el fin de la relación.
3. No diga “Aló” cuando conteste el teléfono, diga “¿Quién habla?”, aunque sepa que es ella. Hágase el que no la reconoce, es la mayor muestra de que ella ya está en el pasado.
4. Salga con una mujer guapa, inteligente y simpática. Y de preferencia, que sea lo opuesto a su ex: si la ex era rubia, salga con una morena. Paséese con ella, por todos los sitios que su ex frecuenta. La idea de que a usted le puede gustar algo que no sea ella le corroe el alma y le baja la autoestima a cualquier ex.
5. Regale a su chica actual, lo más rápidamente posible, algo que a su ex le hubiera gustado recibir. Mucho más traumático que pensar que usted lo hace con otra, es pensar que usted es más atento y cariñoso con la nueva de lo que nunca fue con ella.
6. Póngase en forma, vístase bien, luzca guapo. ¿Ella reclamaba de su barriguita? ¿De sus zapatos feos? Ahora que el noviazgo acabó, siga todos los antiguos consejos y circule en forma, bien vestido y feliz por las calles donde ella pasa. La sensación de derrota es devastadora.
7. Conquiste una de las amigas de ella. Así mata tres pájaros de un tiro: ella se sentirá doblemente traicionada, por usted y por la amiga, y además se sentirá cornuda, porque siempre dudará si ustedes tuvieron algo antes del término oficial del noviazgo.
8. Invítela a cenar y propóngale un re-encuentro. Trátela como nunca, sea el mejor de los caballeros, dele el chance de re-evaluar la situación. Trátela como la mujer más importante de la tierra. Después llévela a un motel y despídala en cuanto terminen lo que llegaron a hacer.
9. Mantenga siempre contacto con la familia de ella. Trátelos muy bien, especialmente a la madre. Llame para decirles que está sufriendo por la separación y que todavía la quiere. Hágase la víctima. La familia se encargará del resto, recordándolo a usted en los almuerzos domingueros, tratando a los pretendientes con frialdad y mirándola a ella como si fuera una víbora.

9.03.2006

vida nueva

Cosas perdidas en la mudanza:
1. Impresora y escáner
3. Lámpara estilo chandelier
4. Tacita marroquí azul
5. Mi dirección original para fridasays
6. Un hombre que yo amaba

Cosas de más:
1. Ver el item anterior.
2. Tijeras. Entre junio y los viajes del verano, acumulé cuatro.